“Conspiraciones
de 1809-1810 en Nueva España”
Las conspiraciones de
Valladolid y Querétaro son claros ejemplos de la situación de inconformidad que
se gestó desde muy probablemente la instauración de la forma de gobierno
virreinal, pues como territorio colonizado -y a consecuencia de ello- desplazó
muchas de los formas de organización del imperio Mexica excluyendo de manera
arbitraria y sangrienta a gran parte de la población indígena. Después se
implantarían las reformas Borbónicas (segunda mitad del siglo
XVIII)
que marginaban totalmente a la clase criolla y por supuesto a las castas,
limitándolas a un papel de simples proveedoras de recursos con miras a
solucionar las urgentes necesidades económicas venidas de la metrópoli
española; la invasión de Napoleón fomentó aún más el clima de inconformidad y
germinó de manera definitiva en la clase culta pero ignorada de la Nueva España
las ideas de autonomía ante la innegable
invasión y posteriormente la de independencia con respecto a la metrópoli.
Ciertamente las ideas ilustradas y los movimientos revolucionarios extranjeros
fueron de gran influencia para que la Nueva España decidiera lo propio. Las
conspiraciones de 1809- 1810 no fueron fenómenos aislados y sin razón pues la idea de un proyecto político
ejemplificaba y al mismo tiempo vislumbraba la posibilidad de organización
específica para solucionar problemas, inconformidades, necesidades y
prioridades propias de la colonia y en
un futuro de la nueva nación mexicana.
Las conspiraciones nacieron con
características muy propias y entre otras cosas les otorgó voz a los sectores
que a la fecha habían permanecido por fuerza en silencio, como por ejemplo los
criollos y las mujeres. Particularmente este último tomó un papel muy
importante en las conspiraciones pues por solidaridad y amor a sus esposos ellas
participaron, sin embargo no pudieron evitar demostrar su enorme valor,
decisión, aplomo e inteligencia para el futuro desarrollo de la lucha
independentista (Guzmán).
Así pues las conspiraciones son claros
ejemplos de las partes de un todo complejo llamado Independencia de México.
Moisés
Guzmán Pérez, “La Conspiración de Valladolid ,1809”, Instituto de
Investigaciones Históricas, Universidad Michoacana de San
Nicolás Hidalgo.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario