miércoles, 23 de septiembre de 2015

La independencia de México en las aulas y como conocimiento de la sociedad.



¿Cómo valoras tener información diversa y tratada desde puntos de vista distintos, sobre un tema que se trabaja en la escuela primaria desde 1er. Grado -a manera de efeméride- hasta la preparatoria?
Considerar e incluir información diversa y tratada desde diferentes puntos en las explicaciones o exposiciones dadas dentro de un  salón de clase es de gran valor pues ello enriquece la explicación misma, es decir, el enriquecimiento de información nos conduce a abandonar la enseñanza tradicional de la historia la  cual en opinión de los alumnos es muy aburrida e inservible, nos evita la memorización de datos, lugares, fechas y nombres sin ningún significado o relación con el presente de los estudiantes, permite utilizar un lenguaje más accesible para quien nos escucha, además motiva a la realización de material didáctico que contribuya al entendimiento de los procesos históricos más como producto de la participación social o grupal que como meros deseos personales y finalmente fomenta en el colectivo la posibilidad de cambio en el presente cuando en una sociedad surgen situaciones de inconformidad.

¿Cuál sería la relevancia –o no- del conocimiento histórico al que alude?
En primera instancia como maestra de historia y ciudadana considero de gran relevancia tener conocimiento histórico nacional, es tan necesario como tener memoria personal, continuando y en particular con lo que respecta el tema de la Independencia de México tiene gran valor este proceso histórico, pues más allá de los pedestales en los que están subidos los personajes más conocidos, es un movimiento de masas que participaron en algo muy desconocido y riesgoso motivados por distintas razones, esto último en la mayoría de los casos los maestros de la enseñanza de la Historia de México no lo consideramos en nuestra explicación, como ocurre con otros procesos históricos mexicanos. Esta manera de hacer historia se cultiva todos los días otorgándole verdadera importancia a los actores sin voz, hoy escuchar a las masas es algo más común entre quienes escriben la historia, entonces ¿en qué  momento los maestros de la enseñanza de la Historia de México sin necesitar vaciar los pedestales históricos comenzaremos a dar importancia a estos actores sin voz y rostro propio? Podríamos comenzar con incluir  el libro de Eric Van Young: La otra rebelión / La lucha por la independencia de México, 1810-1821 para iniciar exposiciones con menos datos y más razones que involucren directamente al colectivo. Por sí sólo el tema es de gran relevancia histórica, pero además el conocimiento de  las caras, las frases, los hombres y mujeres, etc., de este y cualquier otro proceso son fundamentales para desarrollar en los alumnos entendimiento y comprensión de su historia nacional pero además con miras a desarrollar en él, el sentido de pertenencia que a la fecha solo divaga ocasionalmente en las aulas.

¡Cómo nos permite reflexionar en distintos niveles sobre la realidad social, económica y política de las sociedades en el tiempo? 
La reflexión permitida en los distintos niveles tendrá que ser más precisa, humana e integral, ya que mejor y diversa información, la explicación de cualquier hecho histórico será más accesible, reflexiva y significativa.

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